Cómo funciona un alternador y qué aplicaciones tiene

En este blog de tecnología trato temas de todo tipo. Esta vez quiero poner el punto de interés en un mecanismo de gran calado en la industria y que forma parte de nuestro día a día, aunque quizás no lo sepamos o lo notemos. Se trata de los alternadores de corrientes. Unos aparatos de gran capacidad que pueden encontrarse desde en máquinas o procesadores de gran potencia, así como en coches o vehículos.

Qué es un alternador

Para comenzar desde el principio vamos a definir qué es un alternador. Un alternador en sí es un mecanismo que tiene como función el de transformar la energía mecánica en otro tipo de energía, la energía eléctrica –que es alterna- y de ahí su nombre. Este mecanismo está compuesto por todo tipo de piezas y elementos entre los que se encuentran el rotor, regulador, polea, estator, rodamientos… todas ellas conforman el alternador.

Tal y como hemos comentado, los alternadores están muy asociados a los vehículos, y también al sector industrial. Al tratarse de un aparato de uso común en este tipo de actividades, es posible adquirir diferentes modelos de alternadores dependiendo de sus características y funcionalidades, así como de su potencia.

Para qué se suelen usar

Se usan para generar electricidad para el funcionamiento de una máquina o engranaje. Su funcionamiento es relativamente sencillo. Tan solo hay que arrancar el mecanismo. Una vez encendido la bobina del propio rotor del alternador se encarga de transformar la energía mecánica en eléctrica y de almacenarla en la batería. De esta forma se podrá suministrar la potencia necesaria para el suministro eléctrico que va a ser consumido y utilizado, ya sea para el circuito de un coche, así como para máquinas de gran potencia como pueden ser los grupos electrógenos. De esta forma consigue autoabastecerse y generar la energía necesaria requerida en cada caso particular.

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